La implantología de ayer y de hoy

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Tendemos a pensar que los implantes dentales son una técnica de la odontología moderna. Sin embargo, aunque las técnicas se hayan modernizado, los implantes llevan utilizándose desde hace miles de años. Sin ir más lejos, los mayas de América Central realizaban prácticas endóseas, colocando fragmentos de conchas marinas en los esimplantologia-de-los-mayaspacios que dejaban los dientes perdidos. También existen antecedentes similares en el Antiguo Egipto, donde se trasplantaban dientes humanos y de animales y se implantaron piedras y metales preciosos.

En la Edad Media cuando los señores feudales perdían sus dientes se los arrancaban a sus vasallos para posteriormente colocárselos a sí mismos. Una situación similar se daba entre los círculos sociales más elevados de Francia y Gran Bretaña en el siglo XVIII, aunque en este caso se los quitaban a jóvenes.

Desde el año 1913 se presentan diversos tipos de implantes que se consideraron, en sus orígenes, como parte de la era empírica. Hasta los años 60 la implantología se basaba en la experimentación clínica, pero carecía de protocolo científico. Fue entonces cuando en Suecia el Dr. Brånemark y sus colaboradores descubrieron accidentalmente un mecanismo de adherencia de un metal al hueso: la oseointegración.

oseointegracionBrånemark estaba interesado en la microcirculación del hueso y en los problemas de cicatrización de las heridas. Para ello utilizaba una técnica que ya conocida entonces, la microscopía vital, introduciendo una cámara de observación en la tibia de un conejo. Con este método podían observarse los cambios circulatorios y celulares en el tejido viviente, pero cuando se utilizó una cámara de observación de titanio y se colocó con una técnica poco traumática se produjo un hecho significativo: en el momento de su remoción se descubrió que el hueso se había adherido al metal con gran tenacidad. El sitio elegido para recibir el implante sería una herida en la que debía reducirse al mínimo la lesión de los tejidos.

protesis implantesA partir de estos nuevos conceptos se hicieron diferentes estudios en perros previamente desdentados y se desarrolló una fijación en forma de tornillo. En 1982 en Toronto (Canadá), Brånemark presenta al mundo odontológico la oseointegración y su implante de titanio en forma de tornillo, avalado por un seguimiento clínico y una casuística irrefutable de más de 10 años. Así comienza la era científica o era de la implantología moderna, que no sólo no se ha detenido sino que además ha crecido en progresión geométrica desde entonces hasta nuestros días.

Cuando empezamos con la implantología, tras realizar la cirugía se dejaban los implantes enterrados debajo de la encía y no se podía colocar ningún tipo de prótesis provisional sobre la cicatriz durante los primeros seis meses. Sin embargo, la evolución posterior permitió que, después de la cicatrización primaria de la encía, pudiéramos colocar una prótesis removible convencional durante los seis meses de espera mientras que se producía la oseointegración. Con las modificaciones en el diseño de los implantes y con el avance en sus superficies hoy en día podemos colocar los implantes en el mismo proceso quirúrgico, o incluso colocar en el mismo día una prótesis provisional implantosoportada sobre los implantes. A esto se le llama carga inmediata.

Tecnologia ImplantesGracias a los avances en la tecnología diagnóstica, la mejora en las ortopantomografías y escáneres y la aplicación a éstos de las tecnologías 3D y de la animación por ordenador, en la actualidad podemos realizar un diagnóstico más preciso, programar las cirugías guiadas por ordenador e incluso realizar una colocación virtual de los implantes y transferirlo a boca mediante unas férulas, que nos permiten realizar cirugías mínimamente invasivas en las que no tenemos necesidad de abrir colgajo ni suturar. Las nuevas técnicas también nos permiten prefabricar una prótesis antes de la cirugía y realizar la colocación de implantes en el mismo acto quirúrgico. Mientras que con una técnica tradicional tardaríamos aproximadamente dos horas de intervención para una arcada completa, además de otras tres o cuatro en la confección de la prótesis, con las nuevas técnicas podemos reducir el tiempo a una hora para la realización de la cirugía y la colocación de la prótesis.

Otro de nuestros últimos avances es la incorporación de los implantes zigomáticos, ya descritos por Brånemark en los años 80, que permiten ofrecer una solución en los casos de una pérdida de hueso extrema en el maxilar superior. Con una metodología tradicional tendríamos que realizar varias intervenciones en las que tendríamos que regenerar hueso realizando elevaciones sinusales, esperar a la formación de dicho hueso, colocar implantes, esperar a la integración de los mismos y posteriormente confeccionar la prótesis definitiva. Todo ello teniendo que realizar varias intervenciones y alargando el tiempo de tratamiento a aproximadamente un año para la colocación de la prótesis definitiva. En la actualidad con la utilización de los implantes zigomáticos podemos realizar la intervención sin injertos óseos y, en el mismo día, colocar implantes en la zona anterior del maxilar y los zigomáticos, pudiendo realizar carga inmediata y colocar al paciente una prótesis provisional fija implantosoportada con la que podrá hacer vida normal hasta que a los tres meses se le coloque la prótesis definitiva.

En resumen, con los diversos avances de los últimos años hemos conseguido pasar, hasta para los casos más complejos, de varias cirugías y un año de tratamiento a una cirugía y un día de tratamiento. Recuerda que si quieres que nuestro equipo de profesionales valore tu caso puedes solicitar tu cita a través del formulario de contacto de nuestra página web o de nuestras redes sociales.

Implantes dentales

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miguel

Por Miguel González Menéndez,

odontólogo.

 

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