Los inicios de Clínica Tuñón

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En el año 1982 el Dr. Tuñón comienza su práctica privada en la calle Gil de Jaz de Oviedo, en una pequeña consulta con tan solo un equipo dental. Junto a él Mª del Mar Pérez, su higienista, quien actualmente trabaja en el centro González Tuñón dirigiendo el Departamento de Periodoncia. Comienza así un largo camino en el que desde un principio no faltó el trabajo, el Dr. no reparaba en esfuerzos para seguir su formación e innovar técnicas.

Cuentan como anécdota que cuando los pacientes entraban en consulta se extrañaban de la juventud del doctor a quien habían sido recomendados y comentaban que venían a consultar con Javier González Tuñón “el padre”, no “el hijo”.

Tuñón uni

El Dr. Tuñón en la Universidad

Lamentablemente un accidente de moto le causó fracturas múltiples en la pierna derecha e hizo que el doctor tuviera que cerrar la clínica durante un tiempo, pero con mucho esfuerzo y voluntad no tardó en incorporarse de nuevo, tenía que hacer frente a los trabajos pendientes y a los créditos bancarios y así se abrió de nuevo el centro en el que atendía a sus pacientes escayolado.

Fue entonces cuando se unió al equipo Conchita Mateos para llevar las labores de despacho. Fueron tiempos de mucho trabajo y esfuerzo ya que hubo que cambiar la mentalidad de los pacientes sobre los tratamientos dentales, pues al mismo tiempo la odontología avanzaba rápidamente.

Más adelante se necesitó aumentar la plantilla, aunque el espacio era muy reducido, y empezó a trabajar Begoña Gil para llevar la administración. Llegó un momento en el que no cabían ni los papeles y que se planteó cambiar de local. Así, el doctor tomó la decisión de arriesgarse y apostar por una clínica más grande. La decisión no fue fácil pues era un gran cambio. La compra del nuevo centro suponía más gastos y responsabilidades, pero sus ganas de superación le hicieron aceptar el reto. Así en el año 1985 se trasladaron los cuatro a la nueva clínica en la calle Toreno con todo el trabajo del mundo, muchísima ilusión y mucha juventud.

Era por aquel entonces la clínica dental más grande y mejor equipada, los pacientes reconocían su buen hacer y poco a poco fueron creciendo. Se abrió el departamento de Odontopediatría con la Dra. Vidal “Maribel” al frente, quien tenía muy buena mano para tratar con los más pequeños, pues el Dr. Tuñón siempre confesó no tener demasiada paciencia con los niños.

También empezó a colaborar el Dr. Martín Gotusso, argentino, y con el que nos cuentan tenían muchas anécdotas a costa de su forma de hablar, diciéndoles a los pacientes cuando se sentaban en el sillón dental que “arrimasen sus colitas al respaldar”. Él se encargaría de las endodoncias y, cómo no, el Dr. Luis Martín Villa que sería el responsable de la ortodoncia.

Los comienzos en la Clínica de Toreno.

Los comienzos en la Clínica de Toreno.

Con todo este equipo dirigido por el Dr. Tuñón y muchas más personas que colaboraron, llegaron a estar en la clínica de Toreno casi 20 años.

La necesidad de especialización hizo que se fueran ampliando y creando departamentos dentro del centro, empezaron a trabajar junto al doctor Tuñón nuevos odontólogos con inquietud por aprender, como fue el caso del Dr. González Menéndez y el Dr. Frieyro González, entre otros muchos, quienes se incorporaron al equipo en el 2002 y que siguen trabajando actualmente en el centro.

Pero para el doctor Tuñón la clínica de Toreno volvía a quedarse pequeña, no podía desarrollar todas las técnicas que quería, y deseaba mejorar las instalaciones para la comodidad de sus pacientes. Así y de nuevo, decidió en el 2003 cambiar al actual centro en Cardenal Cienfuegos con espacios más amplios que permitieron mejorar la calidad y comodidad de los servicios, convirtiéndose en lo que hoy es el Centro González Tuñón, un referente en Odontología.

Pero no queremos terminar la historia sin hacer un recordatorio muy especial a personas que en los inicios ayudaron incondicionalmente al doctor y que no se encuentran con nosotros actualmente, es el caso de Conchita Mateos, Begoña Gil y Mª Isabel Vidal “Maribel”.


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